Bienestar
El punto G: qué sabemos de verdad
Por Entre Nosotras · 4 min de lectura
Ni mito ni órgano secreto. Lo que la evidencia sostiene hoy sobre el punto G, sin exageraciones ni presión.
Pocas cosas generan tanta presión innecesaria como el punto G. Vale la pena separar lo que se sabe de lo que se vende.
¿El punto G existe?
La zona existe; lo discutido es cómo llamarla. Hoy se entiende menos como un “punto” aislado y más como un área donde se cruzan la pared vaginal frontal, la uretra y la raíz interna del clítoris, que es mucho más grande de lo que se ve por fuera.
¿Por qué unas sí y otras no?
Porque la anatomía varía: la distancia entre el clítoris interno y la pared vaginal no es igual en todos los cuerpos. Eso explica que para algunas sea intensísimo y para otras casi nada. No es cuestión de técnica ni de esfuerzo.
Lo que sí está claro
- La gran mayoría de las mujeres necesitan estímulo del clítoris para llegar al orgasmo.
- La excitación previa cambia por completo lo que se siente por dentro.
- No existe un tipo de orgasmo “superior”. Esa jerarquía es cultural, no biológica.
Cómo tomarlo
Como una zona más para explorar, no como un examen que hay que aprobar. Si te da curiosidad, aquí está la guía práctica, y Yamol está diseñado para facilitarlo. Y si no aparece nada, no pasa absolutamente nada.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que el punto G no existe?
La zona existe; lo que se discute es si conviene llamarla “punto”. Hoy se entiende como un área donde converge la raíz interna del clítoris con la pared vaginal frontal.
¿El orgasmo vaginal es mejor que el clitoriano?
No. No hay evidencia de que un tipo de orgasmo sea superior a otro; esa idea es cultural. La mayoría de las mujeres necesitan estímulo clitoriano.









